Rayados recibió un golpe inesperado en la antesala de los Cuartos de Final: Lucas Ocampos quedó descartado de manera inmediata y no volverá a jugar en lo que resta de la Liguilla. El argentino sufrió una fractura en la muñeca derecha que obliga a cirugía y deja a Monterrey sin uno de sus hombres de mayor peso ofensivo en el peor momento posible.
Todo comenzó con una emergencia familiar. Ocampos recibió la alerta de que su hija había sufrido una caída durante clases de equitación en el Club Hípico La Silla. Sin tiempo que perder, salió de casa a bordo de un scooter eléctrico, ya que no pudo usar sus autos. La urgencia lo llevó a tomar esa decisión que terminó convirtiéndose en tragedia.
Al descender por las pronunciadas pendientes de Sierra Alta, perdió el control del vehículo y terminó desplomándose violentamente. Según los primeros reportes, el jugador solo recuerda que tres personas acudieron a ayudarlo. El impacto le provocó lesiones faciales y la fractura que ahora lo deja fuera de la cancha en plena fase decisiva del torneo.
Rayados confirmó el parte médico mediante un comunicado en el que detalla que Ocampos será operado y que su regreso dependerá de la evolución de la lesión. El infortunio revive un amargo recuerdo: no es la primera vez que Monterrey afronta un duelo crucial sin el argentino, cuya ausencia vuelve a sentirse justo cuando el equipo más lo necesita.

