A poco más de cinco meses del arranque de la Copa del Mundo 2026, el torneo ya enfrenta una fuerte polémica. Joseph Blatter, expresidente de la FIFA, sugirió que los aficionados boicoteen los partidos que se disputen en Estados Unidos, al advertir supuestos riesgos para la seguridad de los asistentes.
Blatter respaldó públicamente la postura del abogado suizo anticorrupción Mark Pieth, quien denunció un clima de hostilidad, violencia policial y abusos por parte de autoridades estadounidenses. Ambos señalaron que estos factores hacen riesgoso viajar al país para presenciar el Mundial.
El llamado al boicot se apoya en recientes hechos violentos ocurridos en Minneapolis, Minnesota, entre ellos la muerte de la manifestante Renee Good y el fallecimiento de Alex Pretti, casos que, según Pieth y Blatter, evidencian un entorno inseguro para visitantes extranjeros. Pieth incluso recomendó a los aficionados evitar viajar y seguir el torneo por televisión.
La Copa del Mundo 2026 se celebrará del 11 de junio al 19 de julio y será la primera organizada por tres países: Estados Unidos, México y Canadá. Mientras México se alista para recibir a la afición, las declaraciones de Blatter reavivan tensiones dentro de la FIFA y apuntan indirectamente a la gestión de Gianni Infantino, quien también ha sido blanco de críticas por su cercanía con figuras políticas y por el rumbo actual del organismo.


