La tensión social en Estados Unidos, intensificada por las políticas antinmigrantes del gobierno de Donald Trump, se hará visible durante el Super Bowl LX, luego de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó la presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los alrededores del Levi’s Stadium, en California.
Las autoridades informaron que ICE mantendrá operativos antes y durante el partido entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. De acuerdo con la subsecretaria de Asuntos Públicos del DHS, Tricia McLaughlin Yoho, el objetivo es garantizar la seguridad del evento, tal como ocurre en otros espectáculos deportivos de gran magnitud, incluida la Copa del Mundo.
Pese a la oposición pública y a recientes hechos violentos en Minnesota, el DHS aseguró que no modificará su estrategia de control migratorio. El asesor Corey Lewandowski fue contundente al señalar que la aplicación de la ley es una orden directa del presidente Trump y advirtió que no habrá “refugio” para personas indocumentadas, incluso durante el Super Bowl, pese al rechazo del gobierno de California a estas políticas.
En paralelo, Donald Trump confirmó que no asistirá al Super Bowl LX del próximo 8 de febrero, argumentando la lejanía de California respecto a su residencia en Florida. Además, criticó duramente la elección de Bad Bunny y Green Day como artistas del espectáculo de medio tiempo, asegurando que su participación solo genera división y controversia.

