El Comité de Apelación de la Confederación Africana de Fútbol tomó una decisión que cambió por completo el desenlace de la Copa África 2026. A pesar de que Senegal había ganado la final en tiempo extra por 1-0, el organismo determinó revertir el resultado y otorgar el título a Marruecos con un marcador oficial de 3-0, tras analizar una protesta presentada por la federación marroquí.
La resolución se basó en el reglamento del torneo, específicamente en el artículo que sanciona a los equipos que abandonan el campo sin autorización arbitral. Según la CAF, esta acción implica la pérdida automática del partido y la eliminación del equipo infractor, lo que aplicó directamente al caso de Senegal tras los incidentes ocurridos en la final.
Durante el partido, disputado en Rabat, una polémica jugada en el tiempo añadido desató el conflicto. Senegal, inconforme con un penal señalado a favor de Marruecos, decidió retirarse momentáneamente del terreno de juego en señal de protesta. Aunque los jugadores regresaron y el encuentro continuó —incluyendo un penal fallado por Marruecos y el gol definitivo de Senegal en la prórroga—, el abandono previo fue determinante para el fallo final.
Además del cambio en el resultado, la CAF también resolvió varias sanciones disciplinarias. Se redujeron castigos económicos y deportivos para Marruecos, incluyendo la suspensión de un jugador y multas por incidentes durante el partido. No obstante, el organismo mantuvo la responsabilidad del equipo anfitrión en diversos comportamientos irregulares, cerrando así uno de los episodios más polémicos en la historia reciente del torneo.


