Los Chicago Bulls tomaron una decisión drástica este lunes al dar de baja al escolta Jaden Ivey, tras considerar que incurrió en una conducta perjudicial para el equipo. La medida llegó horas después de que el jugador publicara un video en redes sociales con un discurso cargado de temas religiosos y comentarios homófobos, lo que desató polémica dentro y fuera de la organización.
— Chicago Bulls (@chicagobulls) March 30, 2026
Durante la última semana, Ivey había incrementado su actividad en transmisiones en vivo, compartiendo largos mensajes en los que abordaba diversos temas. En una de sus intervenciones, criticó abiertamente a la NBA por promover el Mes del Orgullo, asegurando que dicha celebración representaba una “injusticia”, lo que generó fuerte rechazo.
Jaden Ivey was thrown off the @chicagobulls today over his Christian views on LGBTQ pride events.
— Robby Starbuck (@robbystarbuck) March 31, 2026
He’s reacting live on IG right now and refusing to back down from his religious convictions.@NBA wouldn’t dare to do this to any other faith. Christians must stand with @JadensIV! pic.twitter.com/jSI8d5irdf
El propio jugador reaccionó públicamente tras su despido, cuestionando los motivos del equipo y defendiendo su postura. “¿Cómo es que se trata de una conducta perjudicial para el equipo? ¿Qué le hice al equipo?”, expresó en otra transmisión, dejando en claro su inconformidad con la decisión de la franquicia.
En lo deportivo, la etapa de Ivey con Chicago fue breve y marcada por las lesiones. Llegó procedente de los Detroit Pistons antes del cierre de traspasos, pero solo disputó cuatro partidos antes de quedar fuera por molestias en la rodilla. Su situación contractual también apuntaba a un futuro incierto, ya que se perfila como agente libre en la próxima temporada baja.
Más allá de la cancha, su creciente fervor religioso y la forma en que lo expresaba comenzaron a generar incomodidad dentro del vestidor. El entrenador Billy Donovan subrayó la importancia del profesionalismo y el respeto mutuo en el equipo, dejando claro que los estándares internos fueron determinantes en una decisión que terminó por cerrar abruptamente el paso de Ivey por los Bulls.


