La decisión de permitir que Alexis Vega y Jesús Gallardo se mantengan con Toluca para disputar la vuelta de semifinales de la Concacaf Champions Cup 2026 frente a LAFC desató una nueva controversia en la Liga MX. El tema ha generado dudas sobre cómo se está manejando la concentración de la selección mexicana de cara al Mundial de 2026, encendiendo el debate entre clubes y Federación.
La reacción más inmediata llegó por parte de Amaury Vergara, presidente de Chivas, quien expresó su inconformidad en redes sociales. Su mensaje dejó ver el malestar por lo ocurrido y la falta de uniformidad en las decisiones: “El acuerdo es válido solamente cuando todas las partes lo respetan”.
El origen del conflicto se remonta a febrero, cuando la Federación Mexicana de Fútbol estableció que los jugadores convocados por Javier Aguirre solo podrían participar en la jornada 17 del Clausura 2026 y en los partidos de ida de semifinales antes de integrarse al Centro de Alto Rendimiento. En ese momento, directivos como Duilio Davino e Ivar Sisniega aseguraron que la prioridad sería la preparación del Tri, postura respaldada también por el propio Aguirre.
No obstante, la permanencia de Vega y Gallardo con Toluca cambió el escenario y abrió cuestionamientos sobre la aplicación real de esos acuerdos. Además, la postura de Vergara podría provocar que otros clubes con jugadores convocados —como América, Cruz Azul, Pumas y el propio Chivas— exijan condiciones similares, convirtiendo este caso en un posible precedente rumbo al Mundial de 2026.


