Tras la cancelación del Gran Premio de Australia en marzo, la Formula 1 tendrá muchos cambios por la pandemia del coronavirus, al punto que retornará este fin de semana en Austria con una organización del ‘paddock’ casi militar.
Al momento que los monoplazas se enfrenten este domingo, sin público y con efectivos reducidos en el Red Bull Ring de Spielberg, todo el personal implicado estará sometido a un protocolo sanitario y a un “código de conducta” estrictos, con test regulares obligatorios.
“Queremos evitar cualquier infección de las personas presentes”.
Adam Baker, director de seguridad de la Fórmula 1.
“También queremos evitar poner a la gente en cuarentena por sospecha de casos positivos cuando de hecho podrían ser negativos. Y también importante, queremos evitar cualquier daño para la comunidad en su sentido más amplio”.
Esta meticulosa organización prevista para el regreso de la temporada con todas las medidas adoptadas en el ‘paddock’ hace tres meses y medio en Melbourne, en lo que debería haber sido el inicio de la temporada.