Los últimos rumores sobre una posible exhibición entre Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao encendieron a la afición, pero ‘Dinamita’ dejó claro en una entrevista con Izquierdazo que esa idea no pasa de ser eso: un rumor. La sola mención de reencontrarse con Pacquiao —protagonista junto a Márquez de una de las rivalidades más intensas del boxeo moderno— activó recuerdos de cuatro batallas inolvidables que terminaron con un saldo parejo de emociones, incluido el nocaut histórico que quedó en la memoria colectiva.
Márquez no se anda con eufemismos: cuestionó la viabilidad misma de convertir ese choque en una exhibición. “Fíjate que me han dicho que quieren hacer una exhibición, pero ¿tú crees que va a ser una exhibición con él? No va a ser una exhibición nunca. ¿Y que van a ser los rounds a 2 minutos? Nos vamos a matar, mejor así dejarlo…”, afirmó con la franqueza que le caracteriza.
Del otro lado, Pacquiao —quien regresó recientemente con un pleito ante Mario Barrios— no olvida la noche en la que cayó ante Márquez. En declaraciones a Fight Hub TV admitió que la derrota fue cuestión de un golpe afortunado: “Tuvo suerte. Estuve a punto de acabarlo en ese round. Si no era en ese, sería en el siguiente. Me descuidé y él me dio un golpe de suerte directo”.
Así, la historia entre ambos queda, por ahora, en el legado: cuatro peleas que alimentaron debates, polémicas y leyenda. Y aunque la nostalgia empuje a promotores y fanáticos a soñar con una revancha o una muestra, la postura de Márquez enfría cualquier expectativa realista: lo que fue épico debe quedarse en los anales del boxeo, sin intentar regenerar una Guerra que ambos parecen preferir dejar cerrada.