América no logró imponer su futbol en Monterrey y André Jardine terminó el partido visiblemente inconforme, señalando directamente al arbitraje de Jesús Rafael López Valle como un factor determinante. El técnico afirmó que, tras revisar algunas jugadas, quedó “tocado” y añadió que, desde su perspectiva, “el tema arbitral hoy fue una vergüenza”.
Pese al marcador, Jardine consideró que el encuentro fue más parejo de lo que reflejó el resultado. Destacó que Monterrey capitalizó las pocas oportunidades que tuvo, mientras que América generó acciones suficientes para competir por un empate. “Un 0-0 o 1-1 sería más justo”, explicó, asegurando que para el duelo de vuelta su equipo mostrará “hambre e ímpetu”.
El entrenador también defendió el desempeño ofensivo del conjunto azulcrema y señaló que el juego se desarrolló principalmente en medio campo, con pocas llegadas de ambos lados. Aun así, reconoció que los errores cometidos en momentos clave inclinaron la balanza: “Las pocas que tuvo Monterrey fue contundente”.
Pensando en la vuelta en Ciudad de los Deportes, Jardine adelantó que América asumirá un rol más propositivo y confió en recuperar a Allan Saint-Maximin, ausente por influenza. “Esperamos que esté de vuelta, es una opción más”, comentó, convencido de que el partido en casa mostrará a un equipo más agresivo y decidido a buscar la remontada.