Iga Swiatek selló su pase a la cuarta ronda del Abierto de Australia tras vencer a Anna Kalinskaya en tres sets (6-1, 1-6 y 6-1) en un partido que, pese al marcador, resultó más exigente de lo previsto y se extendió por 1 hora y 44 minutos.
Al finalizar el encuentro, la número dos del mundo se mostró honesta y relajada en conferencia de prensa, reconociendo el desgaste físico y mental: “Perdón, es muy tarde para pensar… también tengo hambre”, comentó entre risas, evitando entrar en un análisis técnico profundo.
Swiatek destacó que se sintió satisfecha con su desempeño general, subrayando su capacidad para dominar desde el fondo de la cancha y realizar los ajustes necesarios en el tercer set para encaminar la victoria.
Sobre el ambiente en las gradas, explicó que el público puede ser tanto un impulso como una distracción, dependiendo de su comportamiento. De cara a su siguiente duelo ante Maddison Inglis, admitió que necesitará estudiar a su rival, antes de cerrar la charla con una última disculpa marcada por el cansancio y el hambre.


