La Saudi Pro League respondió al reclamo de Cristiano Ronaldo, quien decidió no jugar temporalmente con Al Nassr tras acusar al Fondo de Inversión Pública (PIF) de favorecer a Al Hilal en la pelea por el título, luego de que este último concretara la llegada de Karim Benzema procedente de Al Ittihad.
En su postura oficial, la liga explicó que todos los clubes operan bajo el mismo reglamento financiero y administrativo, con autonomía para tomar decisiones deportivas y económicas. Aclaró que cada institución cuenta con su propia directiva y planificación, y que las contrataciones se realizan dentro de un marco que busca sostenibilidad y equilibrio competitivo.
El organismo también subrayó que, aunque Cristiano ha sido clave en el crecimiento de Al Nassr y mantiene una ambición ganadora, ningún futbolista está por encima de las decisiones internas de su club. Enfatizó que las diferencias en los refuerzos recientes responden a estrategias particulares adoptadas por cada equipo, siempre dentro de las normas establecidas.
Finalmente, la liga defendió la competitividad del torneo, señalando que la escasa diferencia de puntos entre los primeros lugares demuestra que el sistema funciona. Reiteró que el enfoque debe mantenerse en el rendimiento dentro del campo y en preservar una competencia justa y atractiva para aficionados y jugadores.