En la Selección Mexicana aún no existe un parte médico oficial que detalle el resultado de la operación ni el tiempo exacto de recuperación. Pese a ello, versiones cercanas al entorno del jugador apuntan a que su ausencia podría extenderse de cuatro a ocho semanas, periodo en el que permanecería fuera de actividad.
Semanas atrás, el propio futbolista explicó que, aunque intentó mantenerse en competencia con el respaldo del cuerpo médico, las molestias nunca desaparecieron por completo. Esa situación lo obligó a detenerse y perderse la final de la Supercopa. Tras un nuevo episodio de dolor, decidió frenar nuevamente para someterse a estudios y definir con claridad el alcance de la lesión.
Con ese panorama, el seleccionado informó al Fenerbahçe su decisión de pasar por el quirófano. La prioridad es recuperarse al cien por ciento, no solo para cumplir con su club, sino también para llegar en plenitud a la Copa del Mundo que se disputará este verano en México, Estados Unidos y Canadá, lo que marcaría su tercera participación mundialista.
El caso recuerda al de Santiago Giménez, delantero del AC Milan, quien en diciembre optó por operarse el tobillo derecho en Países Bajos. Después de casi dos meses de rehabilitación, el atacante ha señalado que su regreso a las canchas está cada vez más cerca.


