Matías Almeyda fue castigado con siete partidos de suspensión tras su expulsión en el último encuentro de liga. La sanción se determinó con base en distintos artículos del código disciplinario, luego de una serie de incidentes que comenzaron cerca del minuto 85, cuando el entrenador protestó con intensidad las decisiones arbitrales.
De acuerdo con el informe del árbitro Iosu Galech, el técnico fue expulsado por mostrar su inconformidad con gritos y gestos evidentes. Esa conducta le generó los primeros dos encuentros de castigo. Sin embargo, la situación se agravó cuando se negó a abandonar el área técnica, lo que obligó al cuarto árbitro a intervenir y provocó la detención momentánea del partido, sumando otro duelo de sanción.
El momento más tenso ocurrió cuando Almeyda ingresó al terreno de juego y se encaró con el silbante, manteniendo una actitud desafiante a pocos centímetros de él durante varios segundos. Esta acción fue considerada como una falta de respeto a la autoridad arbitral y derivó en tres partidos adicionales de suspensión.
Antes de retirarse definitivamente, el argentino también pateó una botella de agua de forma agresiva, lo que completó el séptimo encuentro de castigo. En total, la sanción incluye dos partidos por protestas, uno por desobediencia, tres por menosprecio y uno por conducta antideportiva, mientras el club analiza la posibilidad de apelar la decisión.

