En el marco del EXMA México Xtraordinary Humans, Checo Pérez tomó el escenario para hablar de su camino en la Fórmula 1 y del cierre de su ciclo con Red Bull. El mexicano, quien se prepara para su regreso a la máxima categoría ahora con Cadillac, aprovechó para recordar su paso por el ‘Toro Rojo’ y reconocer que Max Verstappen era el eje del proyecto: “Este proyecto estaba desarrollado para Verstappen”.
Durante una charla moderada por el especialista Luis Manuel López, el nacido en Jalisco ahondó en los momentos más tensos que vivió dentro de la escudería austríaca. Reconoció que la estructura estaba construida alrededor del tricampeón mundial y que competir internamente no era sencillo. “Yo sabía desde el día uno, que había que ser inteligentes… el proyecto de Red Bull está hecho para él”, afirmó.
Pérez explicó que su llegada generó incomodidad dentro del equipo debido a lo cerrada que podía volverse la competencia con Verstappen, pieza fundamental del proyecto. Aun así, dejó claro que era imposible ir contra las decisiones internas por los intereses que surgieron con la irrupción del piloto holandés.
El tapatío también recordó los roces que tuvo en sus últimos meses con la cúpula de Red Bull, particularmente con Christian Horner, sin mencionarlo directamente. “Cuando yo llegué los empecé a poner nerviosos, pero sabía que había muchos intereses de por medio y que no podía enfrentar al sistema”, señaló, además de lanzar una frase que dejó eco en la sala: “pobre del piloto que tomara su lugar”.


