El tenista Rafa Nadal se llevó un buen dinero de Roland Garros, al igual que Iga Swiatek. Como todos los campeones de Grand Slam. Sin embargo, el talón del español y de la polaca refleja la crisis económica provocada por la pandemia.
Sin embargo la Federación Francesa de Tenis (FFT) tuvo que apretarse el cinturón tras salvar la joya de la corona trasladándola de mayo-junio a septiembre-octubre. Dijo el domingo haber equilibrado las cuentas, aunque se queda sin las ganancias habituales, contando que ha dejado de ingresar seguro entre 80 y 100 millones de euros.
Acaba de concluir una reforma absoluta de Roland Garros, teniendo que hacer frente a los consecuentes créditos bancarios. Contó primero con poder albergar a 20 mil espectadores diarios, cifra que se redujo luego a la mitad y que concluyó siendo de mil.
La FFT decidió como una de las medidas rebajar la dotación económica de los premios, que estableció en 38 millones de euros, sobre los 42 millones 660 mil 000 de 2019. Una rebaja que centró más en las rondas principales, incrementando el dinero destinado a los tenistas de la fase previa y derrotados en primera ronda teniendo en cuenta el parón durante meses.


