El Barcelona anunció de forma oficial su salida del proyecto de la Superliga europea y notificó su decisión tanto a la empresa organizadora como a los clubes involucrados. Aunque no dio detalles, el club ya se había ido alejando de la iniciativa, dejando prácticamente solo al Real Madrid al frente.
Desde octubre pasado, Joan Laporta había retomado contactos con la UEFA y la Asociación Europea de Clubes para recomponer la relación institucional. El presidente azulgrana buscaba normalizar el vínculo con el futbol europeo tras el quiebre que provocó la Superliga en 2021.
El torneo fue presentado el 18 de abril de ese año por doce equipos de España, Italia e Inglaterra, con un formato de hasta 20 clubes y la promesa de ingresos cercanos a los 400 millones de euros anuales. Sin embargo, la oposición de la UEFA, las ligas y los aficionados provocó la salida de los clubes ingleses y luego de otros como Atlético de Madrid, Milan, Inter y Juventus.
Con la decisión del Barcelona, el proyecto queda prácticamente en manos del Real Madrid, casi cinco años después de su lanzamiento. La salida del club catalán representa un nuevo golpe para la Superliga y marca otro episodio en el conflicto con las autoridades del futbol europeo.

