Drake Maye fue durante la temporada regular el pilar de estabilidad de los Patriots y el pasador más preciso de la NFL, incluso terminó segundo en la votación al MVP. Sin embargo, en el Super Bowl LX no pudo ser ese líder cuando su equipo más lo necesitaba.
La defensa “Dark Side” de los Seahawks lo presionó sin descanso: Maye lanzó dos pases de touchdown, pero sufrió seis capturas, dos intercepciones y perdió un balón que terminó en anotación de Seattle. Nueva Inglaterra cayó 29-13 en una noche donde el dominio defensivo marcó la diferencia.
Tras el partido, un Maye visiblemente afectado reconoció la superioridad del rival y dejó claro el vínculo que une al equipo más allá del negocio. “Definitivamente duele. Jugaron mejor que nosotros esta noche”, dijo entre lágrimas.
“Esto es más que un negocio, no lo hacemos por la fama ni la fortuna, es un grupo increíble de personas”, dijo Maye entre lágrimas tras el partido.
Mientras tanto, Christian González destacó el impacto del show de medio tiempo de Bad Bunny por su mensaje a la comunidad latina, y del lado de Seattle, Sam Darnold celebró su primer anillo agradeciendo a sus padres por haber creído siempre en él y darle la confianza para alcanzar su sueño.


