El adiós de Yuki Tsunoda cayó como un golpe seco en el paddock. Red Bull finalmente confirmó lo inevitable: Isack Hadjar será el nuevo compañero de Max Verstappen a partir de 2026, cerrando así el círculo de rumores que llevaban semanas rondando. Racing Bulls retendrá a Lawson y ascenderá a Lindblad, dejando a Tsunoda sin silla en el juego feroz que dirige Helmut Marko. Después de un inicio prometedor en 2025, el japonés vio cómo su sueño se desvanecía al volante de un auto impredecible y bajo la sombra aplastante del campeón del mundo.
Hadjar, el francés de apenas 21 años, llega con méritos, pero también con una sentencia silenciosa: nadie ha sobrevivido al lado de Verstappen desde la salida de Ricciardo en 2018. Su podio en Países Bajos y el subcampeonato de F2 con Campos Racing lo impulsaron hasta Milton Keynes, donde el listón está más alto que nunca. En Red Bull, el talento no basta; se requiere templanza, resistencia y soportar la presión de competir en un equipo obsesionado con un solo piloto. El ocaso de Tsunoda, sin el respaldo de Honda, es el ejemplo más reciente.
Entre agradecimientos formales y despedidas inevitables, Hadjar se mostró emocionado por el salto, mientras Laurent Mekies elogió a Tsunoda como un miembro entrañable de la familia Red Bull. Cinco años, un cuarto puesto en Abu Dhabi 2021 y una mejor temporada en el 12º lugar quedan como testimonio de un piloto que lo dio todo, pero no logró frenar el avance imparable de la maquinaria del equipo.
A unos garajes de distancia, Liam Lawson respira. Salvó su asiento tras una campaña irregular que empezó en Red Bull y terminará en Racing Bulls, superando en puntos al propio Tsunoda. Su estilo aguerrido y agresivo sedujo a Marko y le abrió las puertas para 2026. A su lado estará el único debutante del próximo año: Arvid Lindblad, el británico-sueco de 18 años que hoy brilla desde el sexto lugar en la F2. Un nuevo ciclo comienza, mientras Tsunoda contempla desde la barrera el mundo que estuvo a punto de conquistar.

